Fractura del coxis

Coxis roto, fractura del coxis

El coxis o hueso caudal, en latín coccyx, es el extremo de la columna vertebral. Se desconoce la función exacta que aún cumple este hueso, pero es un vestigio de lo que antaño fue una cola.

¿Cómo se produce una fractura del coxis?

En la mayoría de los casos hay un momento claro en el que el coxis se fractura. Una caída plana sobre las nalgas en una superficie dura, como resbalar al patinar, caer por las escaleras o en la calle. Un choque o una patada fuertes, directamente sobre el hueso sacrococcígeo, también pueden causar una fractura.

Otra posible causa de una fractura del coxis se produce durante el parto en las mujeres. Por la presión al pujar y el propio parto, el coxis puede doblarse y, en algunos casos, fracturarse. También en personas con osteoporosis (desmineralización ósea) el coxis puede fracturarse porque el hueso es más frágil (débil). En este caso, incluso un golpe o caída leves pueden ser suficientes para que se produzca una fractura.

Características de una fractura del coxis

Los síntomas de una fractura del coxis varían según el paciente. El dolor puede percibirse como leve y sordo, pero también pueden presentarse punzadas intensas. Este dolor puede irradiarse a las nalgas, la ingle y las piernas. Dependiendo del dolor, algunas personas no pueden sentarse sobre las nalgas, mientras que otras pueden seguir montando a caballo o en bicicleta.

En fracturas más graves también pueden aparecer complicaciones. Con complicaciones se refiere a que la fractura provoca otras molestias (graves). Por ejemplo, problemas al orinar o defecar o una compresión de los nervios que pasan muy cerca. Estos nervios, si se comprimen, pueden provocar parálisis y trastornos sensitivos en una pierna. Estos son motivos para buscar atención médica de inmediato.

¿Cómo se diagnostica una fractura del coxis?

La historia clínica del paciente es muy importante para identificar la lesión exacta. Incluso una caída o un golpe fuertes en el pasado constituyen información relevante. Es posible que entonces el coxis estuviera fracturado o magullado y ahora vuelva a causar molestias. Para investigar más a fondo una posible fractura, se realizará una radiografía, dos para ser exactos: una de frente y otra de perfil.

En caso de duda, también se puede realizar una TC. Tras estas pruebas, casi se puede determinar con certeza si hay una fractura del coxis. Una RM también es una opción y aporta más información sobre los ligamentos, músculos y nervios cercanos al coxis.

Tratamiento de una fractura del coxis

Si se confirma la fractura del coxis, para decidir el tratamiento es fundamental saber si han aparecido complicaciones. Si no es el caso, por lo general se decide tratar la fractura con reposo en cama. La fractura suele consolidar por sí sola.

Si la fractura no consolida o lo hace de forma insuficiente, o en caso de complicaciones, puede considerarse la cirugía. Una de las opciones es la extirpación del coxis. Se investiga mucho sobre los resultados de esta intervención y, hasta ahora, los resultados son muy variables.

Sin cirugía también hay opciones para aliviar las molestias. Lo que mejor funciona varía según la persona. En cualquier caso, si hay molestias alrededor del coxis, se recomienda acudir a un fisioterapeuta de suelo pélvico. En algunos casos, un cojín especial con un orificio (cojín tipo donut o aro de asiento) alivia el dolor.

Una deficiencia de magnesio aumenta el riesgo de fracturas óseas. En algunos casos, los complementos alimenticios como el calcio y el magnesio parecen tener un efecto positivo en la recuperación. Informa siempre al médico tratante si estás tomando suplementos.

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