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Hipermovilidad
Síndrome de hipermovilidad (HMS)
La hipermovilidad significa que las articulaciones tienen demasiada libertad de movimiento. Debido a movimientos excesivos y no controlados, las articulaciones se cargan más y el riesgo de lesiones aumenta.
La hipermovilidad no siempre conduce a molestias. Si la hipermovilidad provoca síntomas, se habla del síndrome de hipermovilidad (SHM). Este síndrome de hipermovilidad aparece en promedio en entre el cuatro y el siete por ciento de la población y, por lo general, es más frecuente en mujeres que en hombres.
¿Qué causa la hipermovilidad?
La hipermovilidad tiene una causa hereditaria. Está genéticamente determinado cuán elásticos son los ligamentos y las cápsulas articulares de las articulaciones. Si los ligamentos son demasiado elásticos, la articulación no se estabiliza (no se sostiene) lo suficiente. Esto debe ser compensado por los músculos y tendones alrededor de la articulación, pero no siempre es posible.
¿Cuáles son las características (síntomas) de la hipermovilidad?
Como los músculos y los tendones en la hipermovilidad tienen que trabajar más para estabilizar las articulaciones, se sobrecargan más rápidamente. Por ello, las quejas como cansancio y dolor muscular son las más comunes en el síndrome de hipermovilidad.
Debido a la sobrecarga, las articulaciones pueden hincharse. Al mismo tiempo, por la excesiva laxitud de los ligamentos hay mayor probabilidad de esguinces de hombros, codos y tobillos. Especialmente a edades tempranas, los niños con hipermovilidad tienen mayor riesgo de luxación de la cadera o de la rótula.
¿Cómo se establece el diagnóstico de hipermovilidad?
El diagnóstico de hipermovilidad se puede inferir con bastante facilidad a partir de la exploración física por parte del médico de cabecera o del fisioterapeuta. Existen pruebas y criterios específicos para ello. Si es necesario, se deriva al reumatólogo, quien también puede investigar la herencia.
¿Cómo se trata la hipermovilidad?
No existen medicamentos contra la hipermovilidad. Sin embargo, como parte del proceso de envejecimiento, los ligamentos se vuelven más rígidos y las molestias desaparecen en parte.
Una parte importante del tratamiento es la terapia de ejercicio. Es sensato entrenar bien la fuerza y la estabilidad de los músculos y las articulaciones. Se recomienda hacerlo bajo la supervisión de un fisioterapeuta.
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